Maratón de Valencia.

Hola de nuevo a todos, voy a contaros que tal se me dio la Maratón de Valencia.

Después de prácticamente cinco meses entrenando para esto, salimos el sábado por la mañana dirección Valencia, pasando por Cartagena. A este viaje nos llevábamos a mi sobrina, y teníamos que recogerla.

Ya desde primera hora del sábado iba bastante tocado de nervios y el estómago regular. Normal, por otro lado. Suele afectarme bastante el enfrentarme “a lo desconocido”, y una maratón a secas no había hecho nunca, la distancia si la había corrido ya, Yeti Trail, dos veces Las Fortalezas, el I.M. Incluso he hecho carreras que en tiempo me han llevado lo mismo o más que esta, 101 de Ronda, los halfs…. pero la distancia reina del atletismo en asfalto, nunca. Y mucho menos una de las mejores de España, incluso de Europa.

Llegamos a Valencia a mediodía, dejamos las cosas en el hotel y para el centro. Estábamos barajando varias opciones para ir a la carrera al día siguiente, teníamos autobús de la organización, pero este salía a las 6:30 de la mañana, muy temprano para la niña. Una de las alternativas era dejar el coche en la zona de carrera, si podía, subir al hotel en bus y al día siguiente yo bajar delante e Isa más tarde en otro autobús. Pero nos dijeron en el hotel que no había línea regular que pasara por el hotel. Opción descartada.

El chaval del hotel nos recomendó que fueran a un pueblo cercano, y bajaran en metro. Pensamos en que cogieran un taxi y solucionado.

Llegamos al centro, zona de La Ciudad de las Artes, comemos y a por el dorsal. El ambiente era espectacular, con una feria del corredor impresionante. Recogemos el dorsal, paseamos por la zona mientras esperábamos a Tomás, que tambien corría. Recoge su dorsal y nos despedimos hasta el día siguiente.

Cenamos, preparamos las cosas de la carrera y a dormir. Al menos dormí medianamente bien.

A las 5:30 en pie, me visto, bajo a intentar desayunar, yo alucino con lo que es capaz de comer la gente a esa hora de la mañana y más con los nervios pro-carrera. A mi resulta imposible, me tomo un café, una tostada y algo de fruta metidos a presión. Subo a recoger la mochila, me despido de Isa, que se despertó, y al bus. En cuestión de 20 minutos estaba en la zona de carrera, rodeado de miles de corredores, ambientazo.

Con un fresco que tiraba a frío, me cambio de ropa en el último momento, dejo la mochila en el guardarropas y a por Tomás, que me esperaba en el suyo. Aquí uno de los detalles del nivel de carrera, eran grandísimos y separados por dorsales, nada de montoneras.

Nos vamos acercando a los cajones de salida y por el camino vamos viendo la cantidad de gente que había. Alrededor de 18.000 inscritos en la media y unos 7 u 8.000 en el 10k paralelo.

Localizamos nuestros cajones, yo en el de 3h31-3h45 y el primo en el siguiente. Aunque corre más que yo, no tenía marca acreditada cuando se apuntó y le colocaron ahí. Pero vamos, iba a freírme seguro. Yo tenía pensado correr a 5’/km para rondar 3h30’ y él iba a ir a 4’40”/km.

Nos despedimos y cada uno entra en su sitio, aquí otro detalle, un montón de voluntarios ofreciendo vaselina para las rozaduras.

La primera salida era a las 8:30 y cada 6 minutos un cajón, yo era el cuarto cajón, salía a las 8:42. Puntuales como ellos solos, salimos la marabunta.

Desde el primer momento, tenía muy claro ir controlando el ritmo. No cebarme y salir tranquilo. También llevaba pensado cómo iba a alimentarme y como beber, cada 5km había avituallamientos líquidos.

Llevaba programado el Garmin para que me pitara cada 5k y así ver cómo iba y la vez intentar que la carrera se hiciera menos pesada, poniéndome micro-objetivos de 5k. Salí algo más lento de lo que pretendía, pero bueno, no iba muy lejos del ritmo objetivo.

Me encontraba bien, incluso tenía que frenarme para no pasarme. Tenía muy claro que al principio reservaría. Paso el primer 5k en 26’24”, el segundo en 26’05”, el tercero en 25’36” el cuarto en 24’57”…buena progresión, ritmo medio pelín más lento del ideal, pero recuperable si seguía así. Media maratón en 1h51’. Quizás ya no para hacer 3h30’, pero si para no llegar a 3h40’, que tambien me valía.

El quinto 5k ya se me fue un poco, 26’10”. Por esta zona, km 25 vi a Isa, que al final bajó en metro. Pidió un taxi, pero la espera era de cerca de una hora y encima le iba a costar un pastón. Así que le hizo caso al recepcionista, se fue en coche (menos mal que no lo dejamos en el centro) a un pueblo cercano, cogió el metro y se bajaron así. Y salieron en la parada más cercana que pudieron y casualidad que yo estaba a punto de pasar por ahí. Me estaban siguiendo por la app de la organización y se esperaron a verme.

A partir de ahí, km 26 o 27 me encontré con el famoso muro del km 30. La madre que lo parió. Literalmente me clavé. No me dio pájara, no me lesioné…simplemente no iba. Punto.

Había comido bien, solo me salté uno de los geles que tenía previsto. Noté molestias en el estómago, y el que tocaba en el km 30 me lo dejé. Hasta ese momento llevaba un ritmo medio de 5’11”/km, pero fue subiendo poco a poco, pasando los siguientes bloques de 5k por encima de 27’. Teniendo que andar algún tramo. Realmente hasta el km 37 o 38 no pude ponerme a correr bien de nuevo, aunque más bien troté. Tenía la sensación de ir rápido, pero realmente iba a unos 6’/km, pero al menos no andé. Y tenía claro que acabar, acababa.

Dentro del último km tuve un pequeño ataque de asma. Se juntó la emoción de terminar, el cansancio y el intentar dar el último apretón para que el cuerpo cortara. Cuestión de levantar el pie y disfrutar los últimos 500m. En esa zona tambien estaban mis chicas, pero no las vi.

Último kilómetro

Al final, 3h52’, medalla de finisher de toda una Maratón de Valencia y muy contento. Y muy roto.

La carrera en ningún momento se hizo pesada, todo lo contrario muy, muy amena. Como he dicho, el reloj me pitaba cada 5k, pero llegaban sin darte cuenta, aunque pasara casi media hora entre uno y otro. He hecho carreras mucho más cortas, mil veces mas pesadas.

Salgo de contrameta, había quedado con Isa en el guardarropas y allí estaban esperándome.Recojo la mochila, y para el hotel. También nos tenemos que ir por separado, ellas en metro y recoger el coche. Y yo en bus. Aunque esta vez el viaje fue más pesado. No iba directo, si no que hacía ruta, y se hizo muy pesado, encima, no me quité la manta térmica que nos dieron al terminar y me mareé un poco en el autobús, pero nada importante.

Otro detalle a tener en cuenta de esta carrera, fue el público. Bestial, ni un metro sin gente. además, cada 500 metros había o una banda de música o una asociación fallera montando bulla. La verdad que en eso, sobresaliente.

Llegamos al hotel, ducha, comida y viaje de vuelta. Con una experiencia más en el saco. Y un dolor de patas chulo para algunos días.

Con esto, en los últimos 10 años he corrido todas las distancias “oficiales”: 5k, 10k, media maratón y maratón en carreras populares a pie y triatlón sprint, olímpico, Half y IronMan. Más alguna fuera de estas.

Así que por el momento, voy a tomarme un descanso de carreras. Al menos este año. Seguiré corriendo, montando en bici y nadando, pero no entrenaré para competir. Iré sin presión. Lo que si haré es tomarme más en serio Crossfit, ver hasta donde llego ahí. Será al revés, en vez de ser este el complemento, será lo principal y lo complementaré con lo demás.

Sed buenos.

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