Ocean Lava. Debut en Triatlon distancia Iron Man

 

 

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Hola de nuevo a todos. Toca contaros mi debut en distancia Iron Man.

Si cuando debuté en media distancia, estaba loco por hacerlo, y lo conté aquí .  Con esta prueba no os digo ná. Y encima, en mi casa.

Pero vayamos por partes. 

Hace ya tiempo se rumoreaba que se quería hacer un Triatlón de distancia Iron Man (3’8 kms de nado, 180 de bici y  42 a pie) en la Región de Murcia, pero no se tenía nada claro.

Cuando en enero se hizo el Campus de Triatlón en La Manga, Pablo me comentó que la cosa iba para adelante, que la federación ya tenía el proyecto. Y creo recordar que se habló de hacerlo para 2016, marzo o abril, aunque de esto no estoy muy seguro. Poco después, cuando ya estaba preparando el Triatlón de Jumilla, mi amigo Alberto me dijo que sí, que habría un Iron aquí. Para finales de septiembre. Fecha malísima para mi, pero se corría en casa, difícil resistirse.

Al principio se habló de nadar en Los Alcázares, circuito de bici hasta Murcia y maratón allí, pero poco después se cambió el sector natación a La Manga, frente al hotel Entremares. Mejor aún, debutar y casi enfrente de casa. El circuito de bici y carrera no cambiaba, siendo el de bici bastante duro, por cierto.

Muy sensatamente, se cambió la fecha al 11 de octubre, por el calor que se preveía en septiembre, lo que me venía algo mejor para prepararlo.

Empecé a prepararlo especificamente después de Jumilla, obviamente no partí de cero, aunque cambiara de método y entrenador, llevaba una base en condiciones para afrontarlo. Tenía 5 meses por delante para hacerlo, contando los meses de verano que suelo ir recortado de tiempo. Así que como ya sabéis, volví a entrenar crossfit dentro del programa endurance, con el fin de reducir el tiempo de entreno al mínimo indispensable.

10 días antes de la prueba nos dieron una noticia que cambió todo, la Guardia Civil no daba el visto bueno a la carrera. No podían garantizar la seguridad de los participantes en un tramo tan largo de carretera. La organización buscó soluciones para celebrarlo a toda costa, y la única viable fue hacerlo 100% en La Manga. La noticia sentó como un rayo a muchísima gente, que ya tenía todo organizado para ir a Murcia, circuitos estudiados…pero a mi me vino de lujo, debutar en IM, en mi casa, pasando casi por debajo de mi ventana!!

También contaba con un plus de motivación más. Seria el único corredor local de todos los presentes.

Vayamos a la carrera.

Esta no empezó el día 11, no. Empezó a gestarse 5 meses antes, y durante los mismos, fue muy duro, entrenos muy duros, con mucho calor, madrugando, acostándome tarde….hasta las dos últimas semanas. En estas, Iván me bajó la carga de entrenos, lógico, empezando a hacer lo que los pros llaman “tapering”. Esto se hace para recuperar bien y asimilar la carga de todo el tiempo anterior. Claro, la pega que tiene esto es que entrenas menos, estas menos tiempo entretenido, y encima desfogas menos….le das más vueltas a la cabeza. Y si ya de por si eres nervioso, pues ni te cuento como estaba. Esas dos últimas semanas, planifiqué con Isa (totalmente implicada con la causa) lo que iba a comer cada día. También fui a la fisio para que me descargara las piernas, planifiqué como iba a comer en carrera, llevé la bici a La Manga Bikes a que me la pusieran a punto, e incluso me dio tiempo a que un periódico local me hiciera un reportaje.

Una cosa que yo no esperaba, fue la repercusión mediática que tuvo en la zona, gracias al artículo en parte. Y al hecho que aquí en La Manga, somos poquitos y nos conocemos prácticamente todos.

El sábado por la tarde, nos acercamos al hotel donde se centralizaba todo, a dejar el material, ver el ambiente, saludar a la gente, fotos….y aumentar los nervios. Fui a la charla técnica, nos explicaron los circuitos, dos vueltas de 1900m a nado, 8 de 22 kms en bici y 4 de 10kms corriendo. Saludé a un par de personas más y para casa.

En principio, mi idea era nadar con mi traje debajo del neopreno y salir en bici con el mismo. Luego para correr cambiarme la parte de abajo y ponerme unas mallas. Pero en la misma charla, hablando con varios corredores, cambié de idea. Nadaría en bañador, debajo del neopreno. Me pondría ropa de bici seca y luego ropa para correr. Lo había pensado un par de días antes, pero no lo tenía claro. Me decidí esa misma noche. Realmente, la intención era terminar, y lo mejor es hacerlo lo más cómodo posible. Y me iba a suponer perder 5 o 6 minutos realmente.

El domingo de la carrera, me levanté a las 5, dormí más o menos bien. E intenté desayunar, hice lo que pude. Isa se despertó un poco más tarde y bajamos para el hotel. Antes de las 7 ya estaba allí, terminando de preparar todo, poniéndome el neopreno. Y para la playa. Allí empecé a ver a amigos, mis padres y un montón de gente. Conocí a Kenneth Gasque (jefazo de Ocean Lava, la empresa que montó el tinglado). Y que un hombre como él te salude diciendo “El famoso Javier, corredor local….” Te da una cosa así para arriba….

Fotos, saludos, catas de agua…y yo con los nervios a flor de piel, apenas hablaba.

Nos hacemos la foto oficial de la carrera, y nos llaman a boxes, para que saliéramos en fila atravesando un pas12113477_10208337098128510_8839530016358844859_oillo humano que no paraba de aplaudir y gritar, y en mi caso, más aún. Esto me terminó de desquiciar, necesitaba entrar a nadar ya. Menos mal que éramos pocos (66 solamente) y fue rápido.

A las 8 dan la salida, y al agua. Nadé según tenía previsto. La intención era terminarlo, pero esta claro que me había hecho mis cálculos de tiempos. 1h15’/1h20′ de agua, unas 6h de bici y sobre 4h de maratón. Más transiciones unas 12 horas en total.

12118882_10208337104968681_7992447462109587410_nComo decía, nadé en lo previsto saliendo del agua en 1h19′ (según mi garmin, me salieron 4000 metros). Una natación muy cómoda desde el principio, aunque al final de la segunda vuelta tuvimos un poco de oleaje, pero nada molesto.

Salgo del agua, con la gente animando (la tónica de toda la carrera, creo que todos los allí presentes se aprendieron mi nombre), entro a la carpa, me seco y me visto de ciclista. Agarro la bici y a por los (casi) 180 kms de bici.

El escándalo que se montó al salir de la transición fue épico, con to12091313_10208337102768626_2623668192609369477_odo el mundo chillando. Incluso mi madre le pregunto a Isa: “¿eso qué es?. Yo no me enteré, no oí nada. El casco me tapa las orejas y en ese momento aún iba con los efectos de la natación en el cuerpo. Lo siento.

Tenía claro no cebarme, mi idea era rondar los 30 kms/h de media, y así salí. De las 8 vueltas, las 4 primeras las di algo más rápido, a poco más de 31, pero no me notaba forzado. Desde el principio me pasó gente como aviones, los dejé, iba a por mi carrera y esto iba a ser largo y pesado, mucho. El circuito era igual de rápido que monótono. La Manga es una avenida larga, y había que darle 8 vueltas de 11 kms para arriba y otros 11 para abajo, casi que en línea recta y con un pequeño repecho en el medio.

Muchos de estos “aviones” del principio fueron cayendo con el paso de las vueltas. Y otros me doblaron 2 y hasta 3 veces, claro.

12109950_10208337120009057_8865734586380472397_oLas primeras 4 vueltas muy bien, en la quinta empezó a soplar el viento, que nos empujaba en la entrada y nos daba de cara en la salida. Isa (que iba circuito arriba, circuito abajo con su bici y la cámara) me preguntó en que vuelta iba, y yo, que entendí lo que me dio la gana, le contesté que iba regular. Casco aéreo, poca sangre ya…no oía bien.

Como en esta me paré a tomarme el avituallamiento personal (bocadillo de nocilla y cocacola, que me sentaron de lujo) la pasé bien. Pero las dos últimas….se me hicieron eternas. Hasta el punto que llegue a decirle a mi amigo Carlos, que estaba dando vueltas con su bici, que me bajaba, que no podía más y que no tenía el cuerpo para correr. Me animó a seguir, terminé la penúltima y arranqué la última. Por supuesto, cada vez que pasaba por el comienzo de cada vuelta, la escandalera que montaba la gente era espectacular. Pude reconocer a algunos, a otros no…Victor, tú eres de los que no..caí quien eras al rato…Pero por supuesto, gracias a todos.

Al empezar la última vuelta, decidí que terminaría esta y al menos arrancaría a correr. La terminé, la media de velocidad me había bajado un poco, a los 29 y pico y ya desesperado de bici, me bajé con 5h51′ de pedaleo. Dentro de lo que quería realmente.

Transición tranquila, cambiándome integro de ropa, calcetines secos y zapas de correr. Mi pensamiento era intentar ir a 6′ el km, para hacer alrededor de 4h, pero eso fue imposible. Ya de primeras me propuse andar en los dos repechos, los mismo que la bici, y en los avituallamientos. Pero realmente andé bastante más. Y lo que hacia corriendo, a un trote muy lento, por encima de los 6′.

No tuve ni un problema muscular, salvo dos amagos de calambre. Se notó el buen efecto del Crossfit y la masa muscular que he ganado. Tampoco tuve problemas de falta de energía, comí y bebí bien y en ningún momento me note apajarado ni nada parecido, simplemente, mi cuerpo no daba más.

En la carrera a pie si fui más consciente de los gritos y ánimos de la gente, prácticamente no había 100 metros en el que alguien no me chillara por mi nombre, o dijera “ese es el de La Manga”, o similares.

Foto de Marco Alcaráz

Una cosa que tengo clara, es que gran parte de la carrera a pie se la debo a Carlos. La hizo entera conmigo en la bici, dándome conversación, animando, haciendo fotos..sin eso, no se como hubiera terminado. En la segunda vuelta, una cosa curiosa y que también refleja como se volcó la gente, fue un momento que me paré con Isa y mis padres. Necesitaba parar, respirar y seguir. Y estaba claro que ese era el mejor sitio. De repente aparecieron así como 10 personas alrededor mía preguntando como estaba y que pasaba y que no se me ocurriera abandonar. Así da gusto correr. En esta vuelta también nos acompañó un rato Paco Yedra en bici, y luego fue a dar el parte de mi estado. También apareció en esta vuelta Iván, el mister, con su pareja, dando ánimos como un descosido más.

Aqui ya le iba diciendo a Carlos que si hacia la tercera, terminaba si o si. A lo que él respondió: “que como que no iba a terminar, hacemos la tercera y la cuarta”.

Termino la segunda vuelta, y vamos a por la tercera. El patrón no cambió mucho, cada vez más lentas, pero siguiendo el mismo esquema. Con la diferencia de que en esta vuelta, coincidí con los corredores de la Media Maratón y el 10k que se celebraba también. Y había algo más de ambiente, además de muchos amigos y conocidos corriendo que no paraban de dar ánimos a lo poco que quedaba de mí.

Terminamos por fin la tercera vuelta y ya a por los últimos 10 kms, ahora si,  terminaba por que si, aunque fuera andando, ya que la gente que se dedicó a empujarme durante toda la carrera se lo merecía. Realmente fue la vuelta más rápida, en la que menos andé. Carlos iba pasándole a Isa por Whats por donde íbamos, urbanización por urbanización, ya que me montaron “una encerrona” entre todos. La situación en meta era casi más tensa que la que tenía yo acabando, ya que se les hizo más larga que a mi esa última media vuelta. Ella le dijo que estaba en el arco de meta, que procurara entrar solo para la foto, eso ya lo tenía yo claro. Pero realmente lo que montaron es que la organización le dio a ella la medalla de finisher para que me la colgara (gracias Alberto), pero claro, yo no tenia que saberlo.

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Foto de Marco Alcaráz

La maratón se me fue a unas largas 5h35′ y después de 13h04′ iba a ser finisher de mi primer IM. Entré en meta y directamente me fui a abrazarla, ni vi la medalla, de repente se hizo casi de día de la cantidad de flashes que aparecieron, de conocidos y de desconocidos. No se como fue la entrada de los demás, pero la mía fue espectacular (para algo era el local). Cuando me fui a buscar a Kenneth (hostia, quería mi medalla) fue cuando pudo ponérmela ella.

Ademas, allí estaban mis padres, Marco cámara en mano, Alberto, Carlos, Victor que corría conmigo los últimos metros, Iván….Un montón de gente vamos. Todo el mundo felicitándome, abrazos, fotos….eufóricos.

Terminé agotado, sin gota de energia y con frío. Pero la sensación fue increíble, más contando que no daba un duro por mi a falta de 40 kms de bici.

La carrera salío perfecta, salvo por la maratón, todo lo demás fue como tenía que ir, ya no los tiempos. Todo, como respondió mi cuerpo, el acierto con los cambios de ropa, la comida, la bebida. Y el ambientazo, lo mejor.

Del tema organizativo, que fue genial, aunque hay cosas que se podían mejorar, y del caos circulatorio que se montó, no hablo. No me apetece.

Tres dias despúes, sigo agotado. El día siguiente lo pasé realmente bien, con pocos dolores musculares y, eso si, una sensación de fatiga grande. La noche después de la carrera, apenas dormí. Pero a los dos días me dio un bajón fuerte y con el estoy aún. Normal por otra parte, llevé el cuerpo casi al límite durante 13 horas.

Ahora a descansar unos dias, y ya veremos que historia nos inventamos.

 

Sed buenos.

 

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