Triatlón del Pilar de la Horadada

Hola de nuevo. Tenemos otra crónica, esta vez le toca al Triatlón del Pilar de la Horadada.

La carrera era justo una semana después del SerTri de Cartagena, y la verdad que no se como iba a responder, sobre todo viendo lo mal que corrí a pie. Pero bueno, tambien es más largo y en principio me encuentro más cómodo.IMG_0108

También se cumplía un mes y medio de entreno con CrossFit y ya era hora de exprimir algo para ver como iba la cosa, aunque aún es pronto ya se tiene que ir viendo poco a poco.

Como la salida era muy temprano, 8 de la mañana, subimos el sábado por la tarde a recoger el dorsal. Aquí me llevé un pequeño chasco. La bolsa del corredor era bastante cutre, básicamente unos calcetines, un gel y una barrita. Para una carrera bastante cara, se quedaron un poco escasos. Pero bueno, la empresa que organizaba se va ganando poco a poco mala fama en detalles como este, cancelaciones, cambios de fecha….Los tontos, nosotros que seguimos haciendo sus carreras.

El día de la carrera me fui solo, ya he dicho que la salida era muy temprano, y no quise darle a Isa el pedazo madrugón, así que poco antes de las 7 ya estaba yo con todos mis aperos cargados en el coche y en carretera. Tenia 35′ de viaje, tampoco es una locura, la verdad.

Lo primero que vi nada más llegar fue el viento que hacia, no demasiado fuerte, pero si lo justo para dar por saco. Bajo la bici del coche, cojo la mochila y a montar el box.

Allí me encuentro con mi compañero Pallardó (que no se pierde una el colega) y juntos echamos un vistazo a boxes, por donde entrar, por donde salir, donde estan las bicis…Bajamos al agua, ya con nuestros neoprenos puestos y a catarla.

No estaba demasiado fria la verdad, para la hora que era. El traje era opcional, pero vamos, yo me lo dejé puesto. Si por mi fuera, en agosto, nadaría con el. Nado un poco, termino de ajustarmelo, echo una meada y para la cámara de llamada.

La salida se retrasó un poco, pero enseguida dieron el bocinazo y todos a darnos hostias. Mientras esperábamos, veíamos a las chicas, que salieron delante. Ya se notaba que la natación iba a ser chunga, tardaron bastante en llegar a la primera boya y se veía como el agua las arrastraba hacia un lado.

Dan la salida y al agua, me situé en un lateral y me pasó como en Cartagena, iba relativamente cómodo desde el principio, sin agobiarme más de la cuenta y bastante bien, cogiendo ritmo enseguida (y esta vez no se me abrió el traje). Llegar a la primera boya costó, giro y a por la segunda, en paralelo a la playa. Aquí se supone que el viento entraba de cola, pero vamos yo no noté mucho el efecto. Tercera boya y para la playa. La natación era a dos vueltas, al final 34′ para salir del agua. Luego vi que con todo lo que me desvíe, nadé 1800 metros en vez de 1500, así que no esta tan mal. Por fin conseguí salir del agua en medio del grupo, no iba a tener que pegar el apretón en la bici para llegar a mi sitio.

Antes de empezar, ya me planteé una bici sin ir a tope, con la intención de bajarme a correr lo mejor posible. Al ver el viento, afiancé esa idea. Encima, salí del agua más adelantado que de costumbre, pero más solo que la una, así que aún más claro no pegarme el calentón padre. Transición rápida, y a pedalear. No iba muy lejos del grupo donde iba Pallardó, los veía perfectamente, pero era un grupo grande y yo iba solo, imposible agarrarlos. La primera vuelta de las cuatro la di sin nadie, y en algunas zonas se pasaba mal, es un circuito muy llano y casi entero entre casas, pero donde está a descubierto, tela. En la segunda vuelta me enganchó un grupo grande y me quedé con ellos. Iríamos unos 10 o 12 corredores, aunque solo pringábamos 4, pero las cosas son así. Llevabamos un ritmo constante, que a mi se me antojaba lento. De todas formas me quedé ahí, no apreté, solo no iba a ir muy lejos, así que más valía la compañía. Luego vi que no era tan lento, sacando casi 33km/h de media en los 40 kms de bici.

En la última vuelta, algunos de los que iban en butaca todo el sector pegaron un hachazo y nos dejaron clavados. Hubo quien lo intentó y consiguió irse con ellos, pero los que habíamos currado no pudimos seguirlos. Llegamos a box unos 30″ detrás de ellos.

Otra transición rápida y a correr. Aquí es donde me saltaron las dudas, a ver que me encontraba….Y sorprendentemente, me encontré genial. La carrera a pie era un circuito a 4 vueltas por un paseo de playa que realmente me gustó. Sobre todo el detalle de la ducha al final de cada vuelta, que se agradeció.

Arranco a correr y desde la primera zancada muy cómodo y cogiendo ritmo poco a poco. Antes de terminar la primera vuelta, ya he pillado a todos los del grupo que nos dejaron atrás en la bici, y poco a poco voy remontando puestos junto con otro chaval que se bajó a correr casi al mismo tiempo que yo.

A poco de empezar la segunda vuelta, pillo a Pallardó y él mismo me dijo que se me veía más suelto corriendo, y es que era verdad, iba muy cómodo (que no rápido). Este chico y yo seguimos a nuestro ritmo, compartiendo agua en los avituallamientos, para no entorpecernos demasiado ni perder ritmo y poco a poco remontando. Algunos tambien nos remontaron a nosotros, claro. Fuimos juntos hasta poco antes del ultimo km, que nos engancho un compañero suyo e hicieron un cambio de ritmo que no pude seguir. Pero ya me daba igual había corrido los 10 km infinitamente mejor que los 5 de Cartagena e infinitamente mejor de lo que estaba corriendo últimamente. Al final 47`para esos 10 km, a un ritmo de poco más de 4′ 40″ (que si, que es lento, pero ahora me vale).

Tiempo en meta 2h 34′, casi 20′ peor que mi marca en olímpico, pero no son comparables. el otro olímpico que hice, fue sin viento, tambien muy llano, y a dos semanas de correr en Elche, que estaba muy fuerte.

De este me quedo con las sensaciones, y fueron muy buenas en general. Terminé muy contento y es lo que cuenta.

Ahora falta ver que será lo próximo.

 

Sed buenos

 

Compártelo

Deja un comentario