Triatlón olímpico de Jumilla.

Hola de nuevo a todos. Vamos con la crónica del triatlón olímpico de Jumilla.

Partamos desde el principio, y este es que después del desastre del año pasado en el half, este año me lo había planteado como primer objetivo del año, e intentar bajar de las 5 horas. Con el paso del tiempo, viendo que las cosas no salían como debían, los entrenos no estaban dando los resultados que tenían que dar, aunque corrí medianamente bien en Murcia y La Manga, y que yo no iba muy motivado, decidí descartarlo e intentar el asalto a las 5 horas en octubre, en La Manga (este año no haré IM)…..peeero, por fin me compré la cabra (bici de contrarreloj) y claro, había que estrenarla. Así que me aventuré a hacerlo, pero en distancia olímpica. Hasta ahí, bien.

Mi cabra.
Mi cabra.

Llega el fin de semana de la carrera. Soy consciente que no he entrenado bien, que llevo pocos kms en bici, pero iba animado. He mejorado mucho en el agua y eso me daba un plus de ánimos ya que teóricamente no iba a salir tan retrasado. La bici, siendo en modalidad no drafting que me gusta más, y con el tema de la bici nueva, pues suponía que me saldría decente. Y correr, ya veríamos.

Pues no.

El sábado por la tarde me subo con Marco a Jumilla para coger dorsales y dejar montada la primera transición. Aquí se nada en un pantano a 45 kms de Jumilla, el sector bici es uniendo ambos puntos, y se corre en la ciudad, por lo tanto hay dos zonas de transición.

Este año han hecho un cambio, teníamos dos bolsas para dejar material, una para dejar las zapas en la carpa, como el año pasado, y otra para dejar el neopreno y las cosas de nadar al salir del agua, esta en un perchero, que el año pasado no estaba, lo dejabas en una cesta en tu sitio de boxes y la organización lo recogían.

De la función de esta segunda bolsa yo no me enteré, culpa mía por no preguntar.

El día de la carrera, nos pegamos madrugón y a las 7 de la mañana salimos Isa y yo a por Alberto (corría el half). Salimos temprano, e íbamos directos al pantano, con las bicis (yo paso que me la lleven en camión) íbamos hablando y llegamos a la conclusión que lo mejor es que ella se volviera a Jumilla antes que saliéramos del agua, que si no, no llegaría a tiempo, ya que nosotros salíamos antes que el half. Y si quiere ver la natacion, se tendría que esperar a que salieran todos los half. Llegamos a la zona del pantano, bajamos a boxes, un poco justos, pero con tiempo aún y al llegar, empieza la película, enterándome para qué sirve la segunda bolsita, que yo me dejé en el coche…a un kilómetro y medio cuesta arriba de los boxes. Claro, a mi no me daba tiempo a ir a por ella e Isa salió corriendo para el coche a ver si la cogía. Yo ya empecé a ponerme nervioso. Además, para arreglarlo aun más, no me di cuenta y se llevó la mochila con las gafas de natación…ya el colmo para mis nervios.

Encontramos la solución Marco y yo (bueno, más bien Marco), compartiriamos su bolsa, pero daba igual, yo ya no estaba en lo que tenia que estar y sabeis que la cabeza es mi talón de Aquiles.Conseguí que un corredor, Pakillo “bull” Fernandez, uno de los favoritos, me dejara un movil, y pude mandarle un mensaje a Isa para que me trajera las gafas y me las trajo Jenni, novia de Marco, que venía con Isa.

Nos bajamos para el pantano, con el casco puesto (los nervios) e Isa que no había llegado, así que con ese plan me meto en el agua, tirando de fresca a muy fresca, sin calentar ni nada. Dan la salida, desde el primer metro imposible nadar bien, super agobiado, hasta que decido parar, y pensar si me relajo y sigo o me subo a la zodiac y le dan por culo. Me quedé el ultimo, pero seguí. 29 minutos de natación (Jose, mi ayudante en artes natatorias, me va a matar)… y saliendo entre los 7 u 8 últimos. Transición lenta, no por mi, si no por que es lenta, hay que prepararse unas zapas al salir del agua y subir 300 metros por un camino de tierra y piedras hasta el box.

Al llegar a la zona de las bolsas, encontré la mía. Por un momento pensé que cuando Isa llegara, seguro encontraba cómo hacer para dejármela, pero ni pensando eso me tranquilicé. Y al final, así fue, se apaño para dejarla en su sitio y no pasó nada. Menos mal que estaba ahí.

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Foto de Javier Martinez

En la bici remonté  lo que pude, pero tampoco me salió todo lo bien que quería, sobre todo la primera parte, que la carretera es una mierda y apenas podía acoplarme, mas un par de veces que se me cayó el bidón. Los últimos 20 kms, si, a toda hostia. Pero nada, 29 y pico de media solo. También hacia bastante aire, la verdad. La bici es un avión, pero aún me falta terminar de buscar la postura buena y adaptarme a ella..

A correr me bajé ya muerto, las patas acalambradas y fundido, imposible ir a menos de 5:30. Forcé mucho en la bici, y el problema de ir corto de entreno, es que no andas lo que debes a pedales y encima no tienes frescura para correr después. Por un momento, al principio de arrancar a correr, pensaba que no iba a poder terminar, pero poco a los calambres se fueron pasando y pude correr, despacio, pero pude hacerlo.

Al final 3h y poco en meta.

Esta claro que Jumilla no es mi triatlón.

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Foto de Javier Martinez.

También aproveché para estrenar mi segunda equipación para este año, para los triatlones. Mono con los colores de La Manga Bikes, Conccordcars y Biofitting, diseñado por Marco. Y prenda con la cual hubo historia. Me llegó el lunes antes de la carrera, y todo genial excepto que me pusieron otro nombre. Enseguida me pongo en contacto con Virklon, les cuento la papeleta y la verdad que me lo solucionaron enseguida. El martes lo recogieron en mi casa, el miércoles, lo arreglaron y el viernes lo tenía otra vez de vuelta. Muy buen servicio por parte de ellos

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Sed buenos.

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